Article traduit par Laurent Waksmann
El 17 de diciembre del 2004, el Consejo Europeo dio su decisión favorable para el inicio de las negociaciones con Turquía con el fin de su integración en la Unión Europea (UE). Desde entonces, los eufóricos turcofilias afirman que este proceso es irreversible y recuerdan que Turquía fue invitada como observadora durante la elaboración de la Constitución europea, pronto sumisa a referéndum.
Como es esto realmente? En realidad, en el tratado constitucional europeo, que previene un estatus de Estado asociado para los postulantes eventualmente rechazados, « no hay nada que diga que sí a la integración de aquel país », recordó claramente Valéry Giscard d’Estaing. Después, el Consejo europeo le impuso condiciones muy importantes a Ankara (31 capítulos del adquirido comunitario, el respecto pleno de los derechos humanos, el reconocimiento de Chipre) y previo un abortado del proceso para cualquier momento, ya que la integración es económicamente imposible antes del 2015. Mientras tanto, serían los turcos mismos (medios militares y kemalistas) quienes se retirarían si las reformas ponen en peligro « el Estado profundo turco » y si las verificaciones de la UE revelan la no aplicación de las reformas adoptadas en papel.
Por otro lado, un referéndum negativo o el veto de uno de los Estados miembros seria suficiente para bloquear la integración, aun después de años de esfuerzos, recordó Helmut Khol: la llegada al poder, en Francia o en Alemania, de un jefe de Estado en contra de la integración de Turquía tornaría en caducadas las promesas del cuarteto conjetural pro-turco Shroeder-Chirac-Blair-Berlusconni. Pero, que sea la tortura, las minorías, las ejecuciones extra judiciales en zona kurda, los 6000 prisioneros por opiniones encarcelados (Cf. el ministro turco de justicia), las cárceles de tipo F, o del nuevo código penal turco, penando con prisión toda critica de las «ventajas nacionales » ( el retiro de la armada en Chipre, opiniones separatistas o el reconocimiento del genocidio armenio, minorías), Ankara rechaza toda « concesión suplementaria ».
Autosatisfecho, Erdogan se felicitó de la apertura de un « jardín de 3 religiones » en la ciudad balnearia de Belek, asegurándose que los valores de Turquía sean conformes a los de Europa, quien quiere mostrar que no es « un club cristiano »… El reciente llamado del ministerio del culto musulmán (Diyanet) boicoteó el nuevo Año, «contrario a los valores musulmanes y nacionales y lleno de alcohol», tanto como el hecho que Ankara sea presidente de la Organización de la Conferencia Islámica (OCI), adepta del wahhabismo Saudiano ; que los ortodoxos no estén aun autorizados a volver a iniciar el seminario de Halki ; que 12 millones de Alevis, las iglesias católicas, protestantes y asirianas no sean reconocidas, etc., muestran que el « club musulmán » turco no comparte los mismos principios que Europa. Peor aún, Ankara continua negando el genocidio armenio – Eslovaquia fue amenazada con «represalias » por haberlo hecho reconocer por su Parlamento – y se niega en levantar el embargo que sofoca a Armenia, país en plena crisis y del cual sus productos están siendo impuestas con un 30 % en UE…
Situación increíble, los Europeos abrieron sus negociaciones de integración con un país que acepta todavía reconocer como existente la Republica de Chipre, miembro pleno de la Union europea. Pruebas que el trato pro-europeo de los islamistas turcos no significa de ningún modo que comparten los valores humanistas de las democracias europeas, esa nostalgia del Califa otomano, aclamado por haber « resistido a las presiones chipriotas, griegas y armenias », fue recibido como triunfador en su país como « conquistador de Europa » (« Ghazi ») al termino de la reunión de Brúcelas. Aun mas increíble, dos días después firmaba un acuerdo histórico de asociación con… Siria, « país musulmán hermano » y padrino del Hezbollah.
Aún con la promesa de extensión del acuerdo aduanero Turquía-UE en Chipre, difícilmente conseguida por Brúcelas con la espera de reconocimiento de facto de Chipre, Turquía sigue justificando la invasión de la isla en 1974 como respuesta al golpe de Estado griego y a la « persecución » de los Turcos, y recuerda que en mayo del 2004, los griegos rechazaron el plan de paz Kofi Annan. Pero, primero, la Republica Turca de Chipre del Norte jamás fue reconocida internacionalmente; segundo, el golpe de Estado y las « minorías oprimidas » eran pretextos para una invasión planeada desde hace mucho tiempo por la posición estratégica de la isla; tercero, el orden constitucional fue reestablecida 8 días después y la seguridad de los Turcos asegurada; cuarto, el plan Annan, favorable a Ankara, jamás adaptado por el Consejo de seguridad de la ONU, era inaceptable para los griegos, quienes, echados del norte, no podían volver a comprar sus casas, cuando todo otro europeo podía; quinto y ultimo, anti-democrático, el Plan le concedía al ejercito turco un derecho de intervención en toda la isla como « Estado garante » (origen de la crisis chipriota con la constitución de 1960); concebía la presencia de militares turcos y de 117 000 colonos anatotas; también preveía – en caso de desacuerdo entre los dos Estados federados – la transferencia de los poderes ejecutivos y legislativos hacia una « Comisión Constitucional » de 9 miembros de los cuales 3 eran extranjeros y uno de Ankara… Mientras que la parte turca se negaba en desactivar el campo minado del ultimo Muro de Europa que separa Nicosia en dos partes, la Republica de Chipre terminaba en desactivar el de su lado y empezaba a darles la nacionalidad a los chipriotas turcos que la querían.
El comienzo de las negociaciones con Turquía es una decisión irresponsable que puede envenenar las relaciones turco-europeas si el proceso termina y que puede acabar con la construcción de Europea si continúa. Porque Turquía sigue siendo un Estado no-europeo, evidencia que explica el hecho de que ningún otro país jamás suscitó tanta reticencia, la reunificación con Europa del Este pareciendo mucho mas natural que la deriva imperial del alongamiento hacia el Medio-Oriente. Es así como en Francia y en Austria, entre el 65 y el 75% de la población se opone a la candidatura de Ankara. En Alemania, Holanda, Dinamarca y hasta en Italia o Polonia, los votos turco-sépticos aumentan. Puestos frente a sus responsabilidades desde que Atenea no quiere jugar mas al « no de servicio », los políticos temen que este debate ensucie el de la Constitución. Los más lucidos temen que la integración de Turquía – demográficamente preponderante – le daría a la UE una frontera con los bastiones del islamo-terrorismo (Caucazo, Irak, Irán, Siria).
Mas que el Islam, lo que da miedo es el hecho que la Turquía ex-kemalista dirigida por adeptos del türban, de la poligamia y de la penalización del adulterio, deje de ser un Estado-tampón entre la UE y las zonas mas peligrosas del mundo. Es entonces el principal argumento de los partidarios de Ankara (Turquía, aliada frente al islamismo), que apoya la alianza privilegiada, sola formula susceptible de favorecer las reformas democráticas sin hacer el juego de los islamistas del AKP, cual objetivo es de asegurar el desmantelamiento del edificio militar kemalista laico en nombre de los criterios de Copenhague. Nicolas Sarcozy, Francois Bayrou y sus homólogos demócratas cristianos alemanes tienen razón en seguir defendiendo la idea de la alianza privilegiada, idea que por lo menos no entretiene la mentira. Porque el inicio de las negociaciones no impedirá bloquear una candidatura en cual nadie nunca creyó realmente, el Consejo europeo habiendo el mismo previsto la conservación de los « lazos fuertes » en caso de la no adhesión. Lejos de terminar aquí, el debate sobre Turquía no hace mas que empezar, y siendo cuales sean los resultados sobre el referéndum sobre la constitución europea.
Alejandro del Valle es el autor de “La Turquia en Europa, un caballo de Troia islamista?”, Les Syrtes, 2004.
Alexandre del Valle, géopolitologo, vice-Présidente de la Droite Libre à l’UMP, es el auteur de « La Turquie dans l’Europe, un cheval de Troie islamiste ?, Les Syrtes, 2004.